Buscar Franquicias Rentables y de Exito

Contratar al mejor personal

Los recursos humanos son la materia prima más importante e indispensable para llevar a cabo cualquier modelo de negocio. Especialmente si hablamos de la franquicia, donde el trato directo con el cliente es una parte esencial de esta fórmula empresarial. 

De este modo, el factor persona se convierte en un elemento vital de competitividad que se caracteriza por una compleja gestión.El franquiciado será el responsable de elegir al personal que le acompañará en el devenir de su franquicia. Dada su importancia como recurso estratégico, el franquiciado debe ser capaz de rodearse del mejor equipo humano posile. Por ello, la central de franquicias en el momento de la incorporación del franquiciado y durante toda la la vida de la relación con él, debe establecer una política clara de formación enfocada a la selección de personal.

Por ello, para asentar en la empresa una efectiva política de Recursos Humanos, el franquiciado debe superar cada una de estas etapas:

  • Análisis de cada puesto de trabajo, descripción de sus responsabilidades y ubicación en el organigrama.
  • Reclutamiento de candidatos.
  • Selección del empleado mejor.
  • Motivación y fidelización a la empresa.

Aunque las tres últimas fases son responsabilidad del franquiciado, la central debe prestar un asesoramiento efectivo. Su conocimiento le permitirá recomendar procedimientos de búsqueda y selección que, sin duda, le serán una excelente ayuda. Antes de iniciar la búsqueda, el franquiciado, como empleador, debe conocer el perfil adecuado a cada puesto de trabajo. Se trata de elegir el mejor candidato, no sólo para el momento sino de cara a las necesidades futuras.

La fidelización

Tras su selección, al empleado hay que definirle cuáles son sus responsabilidades. Una vez asentado en su puesto, se le deben lanzar estímulos que profundicen en su integración en la empresa. Del mismo modo, en otras ocasiones habrá que tensionarlo para mantener vivo su espíritu de superación.

Ya sea una franquicia de baja inversión o una franquicia lider mundial, integrar, motivar y formar al personal son palabras clave a las que hay que responder con acciones concretas en la política de Recursos Humanos. De nada sirve tener un producto excelente si luego el cliente no recibe un servicio óptimo por parte del empleado. Es en este punto en donde la formación cobra especial relevancia en sus dos acepciones: inicial y continuada. El entrenamiento es fundamental e incluso exigible por parte de los franquiciados a su central. Sobre este aspecto hay que tener en cuenta una serie de conceptos:

  • La formación debe prestarse de forma continuada en todos los niveles, desde la responsabilidad ejecutiva a los puestos menos cualificados. Este adiestramiento permanente del personal se debe prestar con especial atención en aspectos críticos como la introducción de nuevos productos y técnicas de venta, conocimiento del sector y la competencia, atención al cliente o control de calidad.
  • Este entrenamiento no debe ser únicamente teórico, se debe probar en la práctica real con técnicas de simulación en las que los empleados sean capaces de asumir diferentes roles, el del cliente, por ejemplo.
  • El empresario debe ser consciente de que este tipo de entrenamiento es lento y costoso, pero debe de estar convencido de que sus resultados llegarán y serán beneficiosos para la marcha del negocio. El actual sistema de calidad total es una necesidad de la empresa y sólo se puede conseguir con auténticos profesionales en todos los niveles incluido el propio franquiciado. Es evidente que el éxito del negocio vendrá condicionado por las aptitudes tanto del franquiciado como de sus empleados. De ahí que participar en los seminarios, jornadas u otros tipos de acciones formativas promovidas desde la central es más que recomendable.

Hacer partícipe al empleado

La formación se debe hacer ver como uno de los factores de fidelización del empleado, uno de los aspectos claves tratados en el capítulo dedicado a la política de Recursos Humanos. Además, hay que insistir para que el empleado vea su posibilidad de formación continuada como una de las principales aportaciones que recibe de la empresa.