Menos pronunciado fue el descenso de ventas de las cadenas especializadas que registraron una caída del 0,3%, hasta los 655 millones de euros. Por el contrario, las ventas de los comercios independientes continuaron mostrando la peor evolución, registrando un descenso del 15,6%, situándose en 547 millones de euros.
Todo ello muestra la tendencia actual del mercado, con una creciente penetración de las cadenas especializadas en detrimento de los comercios independientes, de manera que el peso específico de las cadenas en el mercado total alcanzó el 44% en 2012, mientras que los comercios independientes redujeron su penetración hasta el 37%.
Sobre la venta minorista, los artículos de joyería y bisutería reunieron el 49% del total de la facturación de los establecimientos en 2012, correspondiendo el 44% a relojes y el 7% restante a otros productos, principalmente artículos de platería y complementos.
El sector de distribución minorista de joyería y relojería presenta una fuerte atomización, derivada del gran número de establecimientos independientes existente. Se estima que en 2012 operaban en el sector unos 10.000 puntos de venta especializados, los cuales generaban un volumen de empleo de unos 20.000 trabajadores.
La red de establecimientos se ha reducido progresivamente en los últimos años, en un marco de contracción de la demanda, afectando especialmente a pequeñas joyerías independientes. En 2012 en torno al 20% del número total de puntos de venta especializados se encontraban integrados en cadenas, frente al 80% de establecimientos independientes.
Los cinco principales operadores reunieron en 2012 una participación conjunta sobre el total del mercado minorista del 31%, porcentaje que se situó en el 37% al considerar a los diez primeros.

