Sobre Sonrisa Blanca:
Se trata de un negocio de baja inversión y elevados beneficios. Estimando una facturación anual superior a los 80.000 €.
Sonrisa Blanca emplea en sus servicios un producto dental con gel cosmético, sin abrasión ni efectos secundarios para el cliente. No se necesita barrera gingival en la aplicación.
Se consigue así ofrecer un servicio, hasta ahora elitista, dada la barrera del precio, al alcance de todas las sonrisas.
Cuenta con una estrategia de precios es agresiva lo que le hace mejorar las posibles competencias.
El franquiciado recibe una formación permanente para ofrecer al cliente final un resultado óptimo, de calidad y con garantías.
