La cadena de franquicias Hombre Lobo Grill, al contrario que la mayoría de formatos, ha desarrollado un proyecto basado en la elaboración en cada restaurante de toda su oferta, en vez de que cada franquiciado reciba el producto ya elaborado. De este modo, es inviable comprar el producto elaborado, porque se tendría un margen muy estrecho o el precio sería muy elevado.

Por consiguiente, la central franquiciadora de la enseña de hostelería y restauración se compromete a formar a sus franquiciados para que puedan elaborar cada uno de los componentes de sus oferta, así pues, salsas, aros, fingers, burguers, enchiladas, tartas, smoothies, frappes, helados… son elaborados dentro de las instalaciones de cada franquicia.

Aunque parezca mentira, supondría cambiar el margen medio del mercado de una tarta, helado, frappe... que está sobre un 50%, es decir, aproximadamente la mitad del precio de venta, por un margen medio de un 80%.

Asimismo, la producción local supone no tener que usar conservantes ni aditivos que empeoran la calidad del producto, así como asegurar que utilizan solo productos de primera calidad, por lo que ofrecen al cliente productos difíciles de encontrar en otras marcas.