“Un claro valor añadido respecto a otros conceptos de restauración: una imagen muy atractiva, que nosotros compaginamos en la opción de consumir tanto en terraza como pedidos para llevar; la calidad de todos los productos, que son frescos y se preparan en el día e incluso al momento; y la extensa oferta de la carta, con variedades para todos los gustos, adaptándonos a cada estación y que innovamos constantemente”, afirman los franquiciados sobre el nuevo quiosco de Ö!Mygood.
Esta franquicia supone para José Descartín y Eduardo Baeza una diversificación de sus inversiones, ya que estos dos empresarios no habían tenido experiencia en el sector de la restauración. Este es el principal motivo que les llevó a decidirse por adoptar el sistema de colaboración empresarial que supone la franquicia, “cuando entras a formar parte de una enseña lo haces para estar protegido y aconsejado, apoyándote en la marca para no cometer los errores que ellos ya conocen”. De hecho esperan poder seguir creciendo junto a la marca de yogurt helado con más establecimientos en la comunidad.
La elección de Ö!Mygood por parte de los dos socios se debe a que “ofrece un producto –el yogurt helado– que en España en general, y en Zaragoza en particular, es muy novedoso, lo que quiere decir que tiene capacidad para crecer, y es apto para todos los públicos, desde niños a mayores, además de poder consumirse en cualquier momento; y como también se trata de una compra por impulso, reúne todos los requisitos para el éxito”. De hecho estos dos emprendedores recomiendan a todo aquel que se plantee invertir o iniciar un negocio que busque un producto novedoso, “para evitar en la medida de lo posible la competencia”, y que, ahora más que nunca, sean precavidos con la inversión, “que mantengan un colchón, ya que siempre habrá tiempo para crecer más adelante”.
