Esta situación explica que calles históricas pero quizá de menor tránsito, vean como sus pequeños vendedores se trasladan hasta otras zonas más frecuentadas tanto por clientes como por franquicias, situándose así en el centro de la actividad comercial. Esta tendencia también se ve reflejada en los centros comerciales, que buscan sobre todo marcas líderes para atraer a un público cada vez más participativo en el consumo de bajo precio pero con aspecto lujoso.
