Benchmarking y franquicia, cuando «copiar» está permitido

Conoce 6 acciones de benchmarking para ayudar a potenciar tu franquicia. El proceso de benchmarking es una acción de casi obligado cumplimiento para las franquicias. Las ayuda a innovar y diferenciarse de sus competidores mediante un proceso de comparación y estudio totalmente legal y procedente.

El benchmarking es un análisis estratégico profundo de las mejores prácticas llevadas a cabo por empresas del mismo sector que el tuyo. La palabra ‘benchmark’ significa ‘referencia’ y es una herramienta de gestión esencial para el perfeccionamiento de procesos, productos y servicios. La intención es aprender de la experiencia de las franquicias competidoras para mejorar tu propio desempeño.

Es decir, no se basa en copiar la estrategia de otros, sino en diferenciarte de los demás de manera efectiva. El mercado actual, especialmente el de las franquicias, exige aprendizaje constante y adaptabilidad. Es por ello por lo que el benchmarking ayuda a las enseñas a mantenerse en la vanguardia y no parar de innovar.

Actualmente, el modelo de negocio de franquicia exige una continua actualización, tanto de los negocios como de las soluciones comerciales. Lo más importante que el benchmarking proporciona es el conocimiento sobre la propia empresa a raíz del conocimiento de las fuerzas y debilidades de los competidores. Todo ello permite a las enseñas desarrollar planes de acción para optimizar o adaptar las mejores prácticas. Al unirse todas estas informaciones, la empresa tiene un camino más claro a seguir para optimizar costes, tiempo y captar más clientes.

Principios del benchmarking

El benchmarking es una herramienta indispensable para las franquicias, debido a la gran cantidad de competidores que existen en todos los sectores. La central debe procurar la mejora continua de la red y actualizar su oferta en todo momento. En cualquier proceso de benchmarking, las compañías deben tener en cuenta algunos principios para que la acción empresarial sea exitosa y procedente.

  • Principio de intercambio. Proporcionar la misma cantidad de información que se solicita en cualquier intercambio de benchmarking.
  • Principio de confidencialidad. La información obtenida en el proceso no debe comunicarse fuera de la franquicia asociada y sin el consentimiento de los participantes.
  • Principio de uso. Usar la información obtenida solo con el objetivo de mejorar las operaciones dentro de la propia empresa.
  • Principio de primer contacto. Iniciar el proceso por medio de un contacto de benchmarking designado por la empresa asociada.
  • Principio de contacto con terceras personas. Obtener el permiso de una persona antes de dar su nombre en respuesta a una solicitud de contacto.
  • Principio de preparación. Compromiso por la eficiencia y eficacia del proceso.

En definitiva, el proceso de benchmarking puede ser el factor diferencial a la hora de potenciar tu franquicia. Pero, este proceso no se basa únicamente en comparar tu trabajo con el de otras empresas. Requiere seguir una serie de acciones y etapas para que se realice de manera idónea.

1. Estudiar el negocio

El primer paso es el de estudiar tu propia empresa para entender qué procesos se deben mejorar. Este proceso se puede llevar a cabo identificando las quejas más comunes sobre la marca en las reseñas de los clientes.

2. Seleccionar el tipo de benchmarking

El tipo de benchmarking elegido dependerá del propósito y de quién es la referencia del proceso. Se pueden comparar prácticas entre departamentos de tu propia empresa (benchmarking interno), otras organizaciones de perfil similar (benchmarking funcional) o con los competidores directos (benchmarking de competencia).

3. Elegir las empresas que se van a analizar

Lo ideal es optar por entre una o tres empresas que sean líderes de mercado y que hayan logrado acciones exitosas.

4. Definir los datos que se quieren recolectar

Primero hay que determinar las informaciones que se quieren recolectar. El siguiente paso es el de reunir los datos relacionados con los aspectos comparativos de las empresas estudiadas.

5. Analizar los datos recolectados

Comparar, observar la magnitud de las referencias, descubrir relaciones con tu propio negocio y comprobar cómo se puede mejorar. De esta manera, serás consciente de qué es lo que funciona bien en la enseña y qué factores hay que mejorar.

6. Implementar las mejoras de benchmarking

Tras la elaboración de un informe y la creación de una planificación estratégica, es el momento de instaurar las mejoras con el objetivo de optimizar los procesos.

Ir arriba